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“L'un des plus beaux fleurons du patrimoine français où se conjuguent culture, nature et découverte”
Símbolo de elegancia y tradición, Chantilly es uno de los castillos más hermosos de Francia. Renovado en múltiples ocasiones, esta joya del patrimonio cultural de la humanidad puede ser admirada en todo su esplendor de antaño.
El castillo se localiza a unos 40 kilómetros al norte de Paris, en la región de L’Oise, rodeado de grandes bosques como el de Ermenonville o el de Halatte, la ciudad de Chantilly sumerge al visitante en la historia de Francia y en siglos de arte europeo gracias a sus magnificas colecciones de pintura, las más importantes de Francia después de Louvre y a sus bellísimos jardines.
Para la conservación de esta joya arquitectónica se creó en el año 2005 la “Fundación para la Salvaguarda y el desarrollo de Chantilly”, que tiene a su cargo su renovación y mantenimiento.
Este proyecto tiene un costo de 70 millones de euros, de los cuales han sido aportados 40 por el príncipe Karim Aga Khan, 15 por el Estado francés y 15 por el departamento de Oise, así como la región de Picardie en donde se encuentra el castillo. Los trabajos se han realizado por etapas para no cerrar por completo las instalaciones y concluiran en el año 2011.
Las primeras edificaciones se remontan a la Edad Media, pero diferentes familias de la nobleza francesa que lo ocuparon durante siglos realizaron algunos aportes arquitéctonicos. Muchos fueron destruidos durante la Revolución francesa, por lo que en el siglo XIX el duque de Aumale lo reconstruyó en su totalidad integrando obras de arte importantes en su interior.
Los aficionados a la pintura, escultura y dibujo grabado no pueden dejar de admirar las colecciones del duque de Aumale (1822-1897),reunidas en varias salas llamadas Musée Condé
Las colecciones del Musée Condé
El Museo Condé de Chantilly es una institución que custodia el legado de obras de arte del príncipe Enrique de Orleans (duque de Aumale), hijo del rey Luis Felipe I de Francia que fue el que donó el castillo de Chantilly al Instituto de Francia del que era miembro. La galería de arte del castillo, el Museo Condé, alberga una de las mejores colecciones de pintura histórica en Francia después de Louvre, que contiene: más de 1,000 cuadros, 2,500 dibujos y 2,500 grabados.
Comprende varias secciones, entre ellas el Petit Château; en este recinto se expone la colección de artes decorativas: el cabinet des gemmes, con piedras preciosas, salas de porcelanas de Sèvres, Ruán, chinoseries, tapices de Gobelinos y muebles de Riesener y Sené.
Cuenta con magníficas bibliotecas, que conservan importantes documentos de la historia de este país, la biblioteca del Petit Château contiene más de 700 manuscritos y 12,000 volúmenes que incluyen una Biblia de Gutenberg y Les Très Riches Heures du Duc de Berry.
El museo tiene un conjunto de manuscritos. Además posee un numeroso grupo de pinturas italianas, flamencas y francesas. Entre los autores más destacados están Raphaël, Filippo Lippi, Piero de Cósimo, Memling y Van de Velde entre otros. Sin embargo las salas más importantes son las dedicadas a autores franceses, como Poussin. La Sala Isabelle concretamente está dedicada a los grandes del Romanticismo francés: Géricault, Delacroix e Ingres. De este último hay cuatro de sus mejores obras: Venus Anadiómena, Antíoco y Estratónice, Madame Devaucay y su Autorretrato.
El mobiliario incluye también objetos de arte como: piezas de Chantilly como las del rey Luis XVI en Versalles, un sofá y sillas que pertenecieron a la reina María Antonieta o muebles ordenados por Luis XVI para el castillo de Saint-Cloud.
Chantilly también ofrece un fondo de cerca de 350 retratos en miniatura de la mayoría de los príncipes de Condé, del duque de Orleans, la casa de Habsburgo y Borbón-Sicilia.
El Museo Condé tiene también una colección de porcelana blanda de Chantilly (siglo XVIII), Sèvres, París y Nápoles.
El parque y sus jardines
Uno de los mayores atractivos de Chantilly son sus jardines. Inicialmente dibujados por Le Nôtre, el jardinero de Versalles, la parte central es del más puro estilo francés con diseños geométricos, hermosas fuentes y esculturas clásicas. Al pasar de los siglos este espacio verde integró otras tendencias como el jardín a la inglesa o el jardín chino propios de la moda del siglo XIX.
Hay canales y pequeñas cataratas, fuentes y chorros de agua, preciosas flores, decenas de estatuas y esculturas.
Chantilly también ofrece la oportunidad de pasear en el gran parque de 115 hectáreas, testimonio excepcional de la historia de los jardines en Occidente.
Desde hace tres años Chantilly ha reanudado otra gran tradición: los espectáculos pirotécnicos con concursos en los que participan representantes mundiales de esta especialidad. También está ligado a las prácticas ecuestres y a la cuna de la famosa crema Chantilly ofreciendo un perfecto lugar para descubrir el arte y vivir a la francesa.
Musée Vivant du Cheval
Los terrenos que dan a la pista de carreras de Chantilly y a las “Grandes Écuries” contienen el museo del Caballo.
Es un museo dedicado a la caballería que fue creado en 1982 por Yves Bienaimé cuyos Centros Ecuestres de Chantilly son también propiedad del Instituto de Francia.
Cabe mencionar, que esta ciudad es conocida además por su afición a los equinos y a sus carreras ecuestres. En el mismo castillo existen unos establos de Jean Aubert, que fueron construidos en 1719 y que en la actualidad estas instalaciones forman parte del Musée Vivant du Cheval, foco de interés para muchos visitantes y amantes de los caballos.
En las inmediaciones de este museo se puede encontrar el hipódromo donde se celebran carreras desde 1834. “Les Grandes Écuries” viven su primera temporada de renovación después de más tres siglos de vida, todavía se puede ver la parte central que consta de tres naves y la cúpula, obra maestra de arquitectura pura del siglo XVIII, donde se llevan a cabo sus exhibiciones.
En la actualidad siguen los espectáculos relacionados con este museo como ”Un Prince Russe a Chantilly”.
Haz click a esta imagen y encontrarás información relacionada con este magnifico evento.
Otro aspecto importante ligado a la historia del Castillo de Chantilly es el famoso festín de Vatel:
Administrador, anfitrión y cocinero, François Vatel, era famoso por su pasión por el trabajo perfecto. Repetía que para ser un buen cocinero se requerían condiciones especiales, actitud y devoción, que exigía religiosamente a sus numerosos ayudantes. La cumbre de su carrera profesional sería alcanzada en la famosa fiesta de los “Tres días” organizada en 1671 en el Palacio de Chantilly en honor al rey Luis XIV y a toda su corte del Palacio de Versalles.
Lamentablemente para muchos en ese mismo año Vatel se quita la vida debido a una gran decepción por mil motivos: amor, afecto, fidelidad a su trabajo. El pretexto histórico fue la demora del proveedor en la entrega del pescado, plato principal en el tercer día de la fiesta.Triste final para el "gran Vatel", ya que su vida le parecía totalmente inútil y vacía

François Vatel
En nuestro tiempo, la historia fue retomada en el año 2000 gracias a la película Vatel de Roland Joffé, filmada en los jardines del palacio, con Gérard Depardieu interpretando el papel principal de Vatel. Esta película ha sido nominada para un Academy Award for Best Art Direction-Set Decoration y fue la apertura del Festival Internacional de Cannes de ese año 2000.
* Protagonistas: Gerard Depardieu, Uma Thruman
* Realizador : Roland Joffé
* Género: Biografía, Drama, Romance
* Duración: 1h 57 min
* Guionistas: Jeanne Labrune, Tom Stoppard
* Países de producción: Francia, Reino Unido
Sinopsis
Castillo del Príncipe de Condé, finales de abril de 1671. François Vatel es el intendente fiel y devoto del Príncipe de Condé, un hombre orgulloso pero envejecido y arruinado que intenta recobrar los favores del rey Luis XIV de Francia y espera que éste le confíe el mando de una campaña militar contra los holandeses. Para la ocasión, Condé, que solamente se somete a su rey, pone en manos de Vatel la dura tarea de organizar la recepción de toda la corte de Versalles en su castillo de Chantilly.
Se prevén unas fiestas deslumbrantes que duren tres días y tres noches. Vatel, a fin de llevar a cabo tal empresa, se pone al mando de todo un ejército de sirvientes que trabajan sin descanso para sorprender y satisfacer a su rey. En medio de todo este frenesí, Vatel es seducido por Anne de Montausier, dama de compañía de la reina y objeto del deseo del pérfido Lauzun y del propio rey.

© Wikimedia Commons
La crème Chantilly
Una creación donde se entrecruzan la gastronomía, la historia y el arte. Muchas veces tanto en la cocina como en la vida, las cosas más simples son las que causan más placer.
Conocida en todo el mundo es una crema ligeramente azucarada y perfumada con vainilla.
Poco hace falta para elaborar a esta reina de la pastelería: sólo crema de leche, azúcar, un toque de vainilla y un sabio batido. Una receta nada complicada, pero con la profundidad de las cosas sencillas y naturales.
¿Quién tuvo la idea de combinar esta crema montada?, ¿por qué se llama Chantilly?
Una versión – con bases históricas – se adjudica esa idea al célebre François Vatel, a mediados del siglo XVII, donde esa crema alcanzó su máxima expresión.
La consagración final se dió en 1671 con la visita de Luis XIV con toda su corte al castillo de Chantilly, todos quedaron cautivados con su sabor y textura insuperables.
Receta:
* 200 gramos de crema de leche
* 3 cucharadas de azúcar
* 1/4 de cucharadita de esencia de vainilla.
Procedimiento: Se baten juntos todos los ingredientes hasta que la crema esté espesa. Para evitar que se corte se debe batir nada más que lo necesario y tener el tazón rodeado de hielo. Generalmente se pone en una manga con boquilla para decorar pasteles, flanes y postres.
Utilización y conservación
La crema chantilly se utiliza en pastelería para la decoración. Es igualmente muy apreciada sobre las copas de helado y sirve también para el café. Se conserva en el refrigerador hasta su utilización.
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